Todos estamos atravesando situaciones difíciles. Algunos más, otros menos. Al final del día, lo más complicado es comprender y aceptar que muchas veces somos nosotros mismos quienes estamos creando la realidad que vivimos. Vivir no es fácil. Pero a la misma vez, puede ser algo profundamente increible. Todo depende de la perspectiva desde la que lo miras. Y sí, la vida es perspectiva.
Durante mucho tiempo nos enseñaron a vivir dormidos, en automático, reaccionando desde el miedo, la ansiedad o la frustración. Al sistema le conviene que vivamos así, desconectados de nosotros mismos, sin cuestionar u observar, sin tomar verdadera responsabilidad de nuestra vida.
Quiero decirte que si estás leyendo esto, no es casualidad. Hay algo dentro de ti que te esta diciendo: “Ya es suficiente.” ¿De verdad esto es todo lo que me espera? ¿Vivir frustrado, sin claridad, sin ver una salida? Créeme, te entendemos. Alma y yo estuvimos ahí por mucho tiempo. Y no es un lugar bonito. Pero quiero que sepas algo importante: esto que estás viviendo es una etapa. Como muchas otras que ya has superado.
La vida es un conjunto de etapas, y cada una tiene un momento de culminación. Lo que sientes es tu misma Alma diciendote: "La etapa en la que estas ya expiro y por ende, ya cumplió su función". Por eso sientes este llamado interno. Por eso tu alma te está pidiendo un cambio.
Dar el siguiente paso no es fácil. Pero sí es posible, con la guía adecuada. Es un proceso que comienza con aceptación, intención, una nueva forma de observarte y observar la vida. Cuando eso sucede, empiezas a notar señales, mas claridad y movimientos internos que antes no veías. Ahí es donde el cambio comienza a tomar forma.